lunes, 7 de noviembre de 2016

Decimoquinta elucubración: Adiós


Esta es la última entrada de este blog, le agradezco mucho al profesor y a mis compañeros por leerme, y sinceramente no quisiera escribir sobre algo en específico, solo quisiera dejar esta entrada como una reflexión sobre la importancia de todas las habilidades en nuestro trasegar cotidiano como maestros, la importancia de escuchar la voz de nuestros estudiantes, de leer para comprender mejor y de escribir para transformar nuestra realidad, y de manejar un discurso que invite al pensar, a la reflexión, al buscar, a la investigación, porque el hombre se perfecciona y se hace digno mientras más reflexiona y se piensa en el mundo, con el otro y lo otro. 

Solo puedo decir: Adiós, espero verlos el próximo semestre y compartir con ustedes gratas experiencias de aprendizaje. 

PD1: no me gustan las despedidas, a esto se debe la brevedad de mi entrada. 

PD2: Faltaba mi foto con un gato: 


Decimocuarta elucubración: Recordando a aquel escritor que filosofaba



Mis apreciaciones sobre aquel escritor que filosofaba: Albert Camus



"Llega siempre un tiempo en el que hay que elegir entre la contemplación y la acción. Eso se llama hacerse un hombre. Esos desgarramientos son espantosos, pero para un corazón orgulloso no puede haber término medio". 

Albert Camus, El mito de Sísifo 


NOTA: Cuando supe que podíamos escribir sobre un escritor que haya ganado premio Nobel me sentí muy  feliz, aunque al principio no pensé en Camus, pensé más bien en  Kenzaburō Ōe, o en Kawabata Yasunari, pero Camus me marcó de una manera impresionante, mucho más que aquellos dos escritores, de los cuales he leído un número significativo de obras como Una cuestión personal, La presa, Arrancad las semillas, fusilad a los niños, El grito silencioso ( Ōe), La bailarina de Izu, La casa de las bellas durmientes, El rumor de la montaña, País de nieve, Primera nieve en el monte Fuji (Kawabata). El francés nacido en Argelia, quien creía fuertemente en la condición humana, le ganó a dos grandes japoneses quienes creyeron en la decadencia y anti-valores de su pueblo en transición. 






En 1957, Albert Camus, el escritor y filósofo argelino ganó el Premio Nobel de Literatura, con la siguiente consigna: «por su importante producción literaria, que con una seriedad clarividente ilumina los problemas de la consciencia humana en nuestra época». Muchos conocen a este autor por libros como El extranjero, aquel libro de un hombre fuera del lugar que habita, cuya frase más común es "me es indiferente", cuya filosofía  inspiró a The Cure a escribir Killing an arab , o La peste obra  de la cual rescato este fragmento: 

"El sueño de los hombres es más sagrado que la vida para los apestados. No se debe impedir que duerman las buenas gentes. Sería de mal gusto: el buen gusto consiste en no insistir, todo el mundo lo sabe. Pero yo no he vuelto a dormir bien desde entonces. El mal gusto se me ha quedado en la boca y no he dejado de insistir, es decir, de pensar en ello".

Ah, y no olvidemos a La caída, una obra de Camus que recomiendo mucho y que contiene frasesconmovedoras sobre la vida como estas: 

“Tan cierto es eso que raras veces confiamos en los que son mejores que nosotros. Antes bien, huimos de su compañía. Al contrario, nos confesamos a menudo con aquellos a quienes nos parecemos y que comparten nuestras debilidades. Por tanto no deseamos corregirnos, ni mejorar: sería necesario para ello primero que se nos pillara en falta. Deseamos solamente que se nos tenga compasión y que se nos anime en nuestro camino”.

“A partir del día que me puse en alerta, me vino la lucidez. Recibí todas las heridas al mismo tiempo y perdí mis fuerzas de golpe. El universo entero se echó a reír a mi alrededor”.


No es que no quiera escribir el blog, porque me ven citando tanto, simplemente me encanta el pensamiento de Camus, su comprensión del mundo, la relación del hombre con el universo, su concepción del absurdo, este autor es maravilloso e inspirador, si sabe leerse, por supuesto, por lo que no me voy a extender mucho, más bien los voy a invitar a leerlo. 

Camus con su gatito.