1. Duerma profundamente la noche anterior, no se quede estudiando hasta pocas horas antes del examen, pues el examen podría causar alucinaciones y este podría convertirse en una almohada o un lugar cómodo para apoyar la cabeza y dejarse cobijar por el seno de Morfeo por unos minutos, para luego, después de habitar aquel cálido paraje, ser objeto de burla por parte del maestro o los propios compañeros, esos que están igual de soñolientos que usted y que ríen, pero en el fondo les gustaría hacer lo mismo.
2. Recé a sus dioses o a su entidad divina, superior, beatifica de confianza, ya sea Jesucristo, Mahoma, Buda, Izanagi, el cristo de Balandú, Santa María Bailarina... Además, aférrese a algo, a su sueño más preciado, a la coca que se va a poder comer más rápido si acaba pronto el examen, al recuerdo de la persona que ama o que quiere, sea que le corresponda o no, a lo que pueda, pero que le dé ánimo.
3. Estudie, estudie y estudie hasta que sienta los ojos resecos, el estómago clamando por comida, porque cuando uno estudia se le alborota la solitaria que tiene adentro, y no hay café o galletas que la amansen; estudie, hasta que se sienta torturado metafísicamente por ese cálculo, por esa cultura, por esa pedagogía Pestalozzinana, que intenta aprender, repasar, memorizar y a veces, piensa que es mejor no intentarlo más, porque el tema está muy duro y la noche no dura para tanto. Pero, existe ese líquido multi-usos y multi-situación: el café, úselo para no dormirse, y si no sirve, para eso está la Coca-Cola y el Vive cien, Pd: no tome mucho, porque le puede dar un patatús o un ataque de hiperactividad.
4. Cuando llegue el día, levántese rápido, no se quede añorando el calor de su cama, y báñese con agua fría, lo importante es no tener miedo, llegar temprano y con semblante de guerrero que va a combatir una batalla epistemológica de vida o muerte.
5. Haga el examen y no se arrepienta de nada.
6. Probablemente se arrepentirá de algo, espere a su compañero de confianza, compare respuestas, hable de lo fácil o difícil del examen, prepárese para el consenso o disenso, sea lo que sea, sonría y siga su día, si puede, haga algo alegre, que le haga sentir bien y espere los resultados del examen.
Esto no tiene que ver con la actividad de esta semana para el blog, pero quiero compartir mi felicidad con ustedes: En el marco de la décima fiesta del libro y la cultura, conocí a dos escritoras que admiro con todo mi ser: Laura Restrepo (Colombia) y Janne Teller (Dinamarca), aquí les dejo tres fotitos de ese feliz encuentro:
Con Janne Teller
Con Laura Restrepo



1. Me hizo reír lo de rezar a la deidad de preferencia.
ResponderBorrar2. Están muy bonitas las fotos, respáldalas en una memoria o algo para que no se pierdan porque seguramente son importantes.
3. Creo que el manual sería más efectivo si los pasos estuvieran en orden. A mi parecer, tres y uno deberían intercambiarse para lograr que estén organizados. Pero si piensas que está bien así no hay problema.