sábado, 22 de octubre de 2016

Duodécima elucubración: Mi proceso de adquisición del lenguaje




¡Oh! La infancia, ¡Oh! Comparación inaprensible.
¿Adónde fue, adónde?


— Rainer María Rilke



Hace unos días mi madre estaba buscando unos papeles y, como buena mamá se puso a organizar el estante donde los buscaba, en esas encontró unos cuadernos viejos que puso a un lado para botarlos, pero yo dije: "no tan rápido" y empecé a hojearlos, mirar cada letra e información escrita allí, y encontré en las últimas páginas de uno de aquellos cuadernos mi carné de pre-escolar y muchas planas, que al preguntarle a mi madre por ellas, me dijo que a ella le gustaba ponerme planas y dibujos para que practicara, así supe que había encontrado el "cuaderno de las planas", en el cual pude ver mi proceso de adquisición de la lengua, pues además, mi madre me dijo que en aquel cuaderno me puso a practicar por varios años, lo que me emocionó mucho, pues pude ver mi desarrollo a la luz de los lineamientos curriculares, por ejemplo: cuándo empecé a seguir un orden, una linealidad, cómo perfeccioné la escritura de algunas letras, el desarrollo de la coherencia y cohesión en las palabras y oraciones que escribía, etc. fue muy interesante ver esto, por lo que les pondré algunas fotos de ello: 



Este carné es del año 2002, tenía 4 años



Aquí se puede ver una escritura más suelta y definida


 

"Mi papá es un tipo serio"


Una bailarina


Mi madre me dijo que esta plana es de cuando estaba en segundo


Plana de primer grado  (5 años)


Primer grado 


Cuando empezaba a reconocer mi nombre... 


Mamá


Mi madre me dijo que a ella siempre le decían que yo era una niña muy expresiva y que tenía una muy buena ortografía y léxico, si miran las planas, mi madre siempre me enseñaba diversas palabras, también me compraba sopas de letras, libros para colorear y cuentos. A ella le debo mi buen manejo de la lengua, pues ella potenció y estimuló  mi buen proceso de adquisición de la lenguay mi amor por las letras, porque recuerdo que ella nos llevaba, a mi hermano y a mí, a la sede de la Biblioteca Pública Piloto, Juan Zuleta Ferrer en Campo Valdés y nos leía cuentos, nos mostraba imágenes, hacia las tareas con nosotros, luego nos compraba un helado y llevaba a mi hermano a fútbol y a mí a natación, y ella se quedaba leyendo, después de terminar nuestras actividades deportivas, nos íbamos caminando a casa y ella nos hablaba de palabras nuevas y lo que había leído. 

1 comentario:

  1. No me quedan recuerdos de mi proceso de escritura. Mi padre siempre me enseño algo de lenguaje, pero más que todo me enseño matemática. Lo poco que recuerdo ya seguramente lo leíste en mi blog.

    Si tu madre leyera este post (o no, mejor el blog entero), pienso que se sentiría orgullosa de tu proceso y recordaría también esos momentos inolvidables que pasaron aprendiendo este idioma.

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